La gente no acude a verte sufrir, sino a disfrutar con tu discurso. Las personas tenemos mucho que hacer como para perder el tiempo viendo a un discente que no sabe de su tema de exposición. Lo que todos buscamos es aprender, disfrutar, compartir ideas. Dale a tu público lo que quiere, es lo mismo que quieres tú. ¿Para qué perder el tiempo en pensamientos negativos?. Ensaya, entrena y practica. Lo de visualizar está muy bien, pero eso no significa que te abandones a la suerte y llegues al aula a leer diapositivas o el prezi. Practica, entrena y ensaya. Llámalo como quieras. Pero, como a hablar se aprende hablando, ¿a quién aburro repitiendo el mismo discurso una y otra vez?. No es necesario, de hecho, es casi desaconsejable, al menos hasta que no tengas seguridad en ti mismo, que expongas ya que crearás miedos innecesarios. Llena una habitación de juguetes o papeles pintados con caras y habla...
El miedo escénico más conocido como pánico escénico es uno de los padecimientos que más agravan al discente universitario que define un estado inhibitorio que reduce la efectividad comunicacional e impide el despliegue de las capacidades expresivas potenciales de los afectados,(dale click en las tres lineas de la esquina superior derecha para escuchar mi audio de bienvenida).